Y disfrutar de las pequeñas cosas creo que es la base de la vida para que podamos ser felices. Poder disfrutar de una cena con amigos, de disfrutar una noche en la playa aunque tenga frío, disfrutar haciendo manualidades o regalos para otras personas, disfrutar de poder bailar y cantar, disfrutar de la vida y de que estamos sanos es algo que todos tendríamos que valorar, pero a veces es tan difícil y nos complicamos por pavadas que no tienen sentido.
Yo creo que muchas veces es necesario darse un buen tropezón para aprender a valorar lo que tenemos, o las que ya perdimos. Pero como dice el dicho: "un tropezón no es caída"... Puede ser que ese tropezón te ayude a darte cuenta de lo que estaba mal y empieces a disfrutar de las pequeñas cosas y a dar todo por las personas aunque no recibas nada a cambio. Sé que muchas veces cansa dar todo y no recibir nada, pero creo que de esas cosas se encarga la vida. Por lo menos así fue mi caso...
=)
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